El duelo entre Real Madrid vs Covirán Granada terminó con una nueva victoria para el conjunto blanco. Los de Sergio Scariolo superaron una primera mitad irregular y acabaron imponiéndose 94-79 en el Movistar Arena para reforzar su liderato en la Liga Endesa.
El domingo 8 de febrero, el Movistar Arena abrió sus puertas para una de esas noches que no necesitan promesas para dejar huella. El líder de la Liga Endesa, el Real Madrid, recibía al Covirán Granada, colista de la clasificación, en un duelo condicionado por la diferencia en la tabla, pero también por el orgullo competitivo y la intensidad que siempre regala el baloncesto.
Granada aterrizó en Madrid golpeado por el cansancio del viaje y el susto reciente de un accidente de tráfico sufrido el día anterior, afortunadamente sin consecuencias graves. Aun así, el conjunto andaluz saltó a la pista con personalidad y determinación, dispuesto a competir sin complejos ante uno de los escenarios más exigentes del baloncesto español.
Real Madrid vs Covirán Granada: una primera mitad más igualada de lo esperado
Enfrente esperaba un Real Madrid respaldado por más de siete mil aficionados, consciente de la obligación de responder tras semanas cargadas de desgaste físico y exigencia europea.
La noche comenzó con un momento cargado de simbolismo. El Movistar Arena se puso en pie para homenajear el 50 aniversario de una de las gestas más emblemáticas del club: los 65 puntos anotados el 8 de febrero de 1976, un récord que sigue formando parte de la memoria colectiva madridista. Entre aplausos y emoción, el pasado volvió a sentirse presente.
Con el balón ya en juego, el primer cuarto dejó a un Madrid espeso y falto de ritmo. El cansancio acumulado tras dos partidos consecutivos fuera de casa se notaba en las piernas de los jugadores de Sergio Scariolo. El juego avanzaba entre imprecisiones y poca fluidez ofensiva, aunque el talento individual permitió a los blancos cerrar el parcial con una ligera ventaja de 24-19.
Sergio Scariolo encontró respuestas en la segunda mitad
El segundo cuarto mantuvo la misma dinámica. El Real Madrid empezó a ordenar mejor sus posesiones, pero el Granada respondió con carácter, aprovechando cada transición y cada desconexión defensiva para mantenerse cerca en el marcador. A falta de poco más de tres minutos para el descanso, apenas cuatro puntos separaban a ambos equipos.
Sin brillo, pero con oficio, el Madrid logró sostener la ventaja y se marchó a vestuarios arriba por 40-36, dejando la sensación de que el partido todavía estaba lejos de resolverse.
Tras el descanso llegó la reacción esperada por el Movistar Arena.
El tercer cuarto marcó el verdadero punto de inflexión del encuentro. El Real Madrid apareció mucho más reconocible: sólido en defensa, dominante en el ritmo y con mayor claridad ofensiva. La circulación del balón mejoró, los espacios comenzaron a aparecer y la ventaja creció rápidamente hasta alcanzar los 16 puntos (70-54).
Fue el tramo más completo del equipo blanco, aunque no exento de pequeñas desconexiones que recordaron que ningún partido se gana únicamente por diferencia de plantilla.
En el último cuarto, el Madrid administró el partido con serenidad. Granada siguió peleando hasta el final, fiel a la intensidad que mostró durante toda la noche, pero el conjunto local ya había tomado el control definitivo del encuentro. Con mejor colocación y mayor tranquilidad en cada posesión, los blancos cerraron el duelo con un contundente 94-79 que reafirma su liderato en la Liga Endesa.
El Real Madrid mantiene el liderato de la Liga Endesa
En rueda de prensa, Sergio Scariolo valoró la victoria con cautela. El técnico italiano destacó la dificultad de este tipo de partidos tras semanas de alta exigencia en Euroliga, elogió la mejoría del equipo en la segunda mitad y subrayó la importancia de gestionar los minutos para evitar una sobrecarga física en la plantilla.
Por su parte, Arturo Ruiz agradeció el esfuerzo de sus jugadores y el apoyo de la afición granadina desplazada hasta Madrid. Reconoció el impacto mental del tercer cuarto, aunque puso en valor la actitud competitiva y la lucha constante de un equipo que nunca dejó de intentarlo.
El Real Madrid continúa firme en lo más alto de la Liga Endesa, sostenido por la profundidad de su plantilla y el respaldo de su gente. El próximo desafío llegará el jueves 26 de febrero, cuando el Movistar Arena vuelva a encenderse para recibir al Bayern Múnich en una nueva noche europea.
Porque en Madrid, incluso los partidos aparentemente rutinarios terminan formando parte de una historia mucho más grande.